lunes, 26 de mayo de 2008

En el día de la patria... cada vez más divididos

Un nuevo 25 de mayo que conmemora esta vez el 198º aniversario de nuestro país, fue una excusa más para continuar dividiendo a nuestra nación. El extenso acto del campo en Rosario con más de 300.000 personas que se hicieron presentes y el discurso de la presidenta Cristina Fernández en Salta, solo derivó en un mayor enfrentamiento entre el Agro y el gobierno.
Fuera de Kontrol
El anuncio del Jefe de Gabinete, Aníbal Fernández, sobre la inminente cancelación de la reunión de este lunes, confundió más la situación, o tal vez la aclaró por completo: las cosas están peor que nunca. El campo fue contra el gobierno, la presidenta evitó dirigirse a los dirigentes del Agro, la reunión se canceló y todo está igual o peor que al principio. Los ruralistas volvieron a las rutas, las retenciones siguen sin negociación, la tregua fue insuficiente y nadie parece querer dar el brazo a torcer (ver Campo Vs. Gobierno ¿Quién dará el brazo a torcer?).
Fuera de Kontrol
Pero este glorioso 25 de mayo en el que entonamos el himno como un pueblo homogéneo cuando irónicamente estamos totalmente divididos y subdivididos, no dejó de lado a una Mar del Plata que también se encuentra inmersa, hace largas semanas, en un extenso debate económico. La legitimidad del reclamo de los municipales fue resaltada por el intendente Gustavo Pulti recientemente. Mientras el STM sostiene el paro y espera por un acuerdo con el municipio, la situación en la ciudad continúa fuera de control.
Fuera de Kontrol
El reclamo no se modifica: el municipio propone incorporar un 40% no remunerativo al básico a partir de julio de este año, más el 20% de aumento en tres cuotas (escalonadas) a partir de agosto, mientras que el gremio pretende ese 20% de aumento al básico en mayo y el 40% no remunerativo a partir de octubre del 2008. A pesar de las largas semanas de paro que han repercutido en la salud, la educación, el transporte y la política local, el diálogo no se ha consolidado, el reclamo se mantiene y las soluciones permanecen en silencio.
A 2 años del bicenteneraio de la patria, este tipo de problemáticas no distan tanto de las que teníamos hace 30 o 40 años en este mismo país. Quizá lo que diferencie en cierto modo tanto al reclamo del campo, como al del STM en Mar del Plata, es la insistencia y la perseverancia por obtener lo que se pide.
Fuera de Kontrol
El intendente Pulti pidió "flexibilidad" en esta larga negociación que enfrenta a los trabajadores municipales con el ejecutivo local. Sin embargo se mantienen firmes en ofrecerles solo el aumento escalonado al gremio, quien defiende con uñas y dientes su postura alternativa.
Si bien el enfrentamiento del gobierno nacional con el Agro es muy distinto y repercute de manera diferente, tiene mucho que ver con el reclamo que se lleva adelante en Mar del Plata. Sectores políticos enfrentados, ausencia parcial de diálogo en la negociación, falta de entendimiento y un pueblo cada vez más dividido. Este 25 de mayo pasó totalmente desapercibido. ¿Dónde quedó el pueblo argentino unido en un mismo grito de justicia e igualdad? Cada vez más fragmentados, cada día más distantes, cada año más decepcionados, las problemáticas se instalan, se debaten, se estancan y se olvidan, mientras que la sociedad de frágil memoria no logra hacerse oír ante un gobierno que solo consigue intensificar el lóbrego camino hacia el incumplimiento total de su mandato.

sábado, 24 de mayo de 2008

El silencio de los “inocentes”

Los silencios cumplen hoy la función de omitir respuestas a los reclamos populares en Mar del Plata. Ni postergaciones, ni contradicciones y mucho menos, nuevas y mejores propuestas. Nada. De aquellas obras que el gobierno municipal y la provincia prometieron para la ciudad, nada se ha desarrollado concretamente.

El emisario submarino, el dragado de las playas, la millonaria ferroautomotora, la determinación en el uso de las instalaciones del Hotel Provincial y el polémico fideicomiso para cubrir los baches de nuestras calles, parecen fantasmas anónimos de un pasado que no se resuelve. Tras las promesas, siempre viene la postergación, las excusas y una nueva propuesta que desvíe la atención popular en una nueva obra o proyecto y es ahí donde la historia se repite. Pero ya a mediados del sexto mes de gobierno de Gustavo Pulti, los avances no se reflejan en Mar del Plata y de la resolución de los proyectos e inversiones poco y nada se menciona.

Quizá los marplatenses nos hemos resignado a la idea de tener una ferroautomotora como la prometida (¿Qué habrá sido del dinero invertido?) y tal vez nos parezca utópica esta oleada de ciertos avances para la ciudad, pero tras el acuerdo de la renegociación de la deuda con la provincia y las palabras de Daniel Scioli para emitir un fideicomiso que permita reparar las calles, todos volvimos a confiar en un posible cambio… y nada sucedió. Ahora las semanas transcurren, la atención se concentró en el predio del Hotel Provincial y el silencio de los “inocentes” da mucho que hablar.

Ya no existe excusa o postergación alguna (ver Olvidar, reprimir y justificar). Simplemente un abrumador silencio ante el reclamo popular y las acciones tomadas por nuestros dirigentes políticos. ¿Qué se intenta conseguir con la inoperancia social y política que rige a Mar del Plata? ¿Es esto lo que proyectó el intendente Pulti en sus 10 años dentro de Acción Marplatense? ¿Cuál es el límite de credibilidad del gobernador Daniel Scioli? Más interrogantes y nuevamente el silencio conveniente. El conflicto nacional del gobierno con los dirigentes del campo y las diferentes problemáticas de actualidad, parecen ser la excusa perfecta para dilatar y posponer este tipo de cuestiones que comprometen a la provincia y al municipio.

¿Qué proyecto será el próximo en unirse a la lista de “los olvidados”? Si bien la confianza paulatinamente se perdió y la ilusión de cambio ha dejado de ser homogénea, al menos se requieren explicaciones al respecto. Una respuesta que fundamente la inacción y canalice la negligencia por el mejor ducto. Nada de esto sucede, el silencio de los “inocentes” permanece inalienable y quizá debamos oír el grito de los “culpables” para llegar a buen puerto. Ah!... ¿Y con el conflicto del puerto qué se resolvió? El más ensordecedor de los silencios…

martes, 13 de mayo de 2008

La rotonda de “la previa” de Alem: entre alcohol y picadas

Al 5700 de la avenida Peralta Ramos, se encuentra la rotonda sobre la que solía flamear una bandera argentina de 15 metros de largo. Una vista panorámica de la escollera Norte y la Base Naval, es lo que ofrece esta rotonda a solo metros de la calle Alem. Pero los fines de semana, la mencionada rotonda se vuelve un punto de encuentro para hacer “la previa” antes de ir a bailar. De día, la familia, las parejas y el mate de por medio. Por la noche, los adolescentes ebrios, las carreras ilegales entre los jóvenes y el alcohol.

“La previa” comienza cerca de las 12 de la noche, cuando algunos autos comienzan a llegar y estacionan para luego encender sus estéreos y destapar las primeras cervezas de la noche. Minutos después la música sube su volumen, la marihuana empieza a fumarse y las botellas comienzan a rodar por el asfalto. Es la señal para que dos, tres y hasta cuatro conductores (mayores o menores de edad), decidan correr una carrera a toda velocidad, a veces por dinero y otras por simple diversión. El humo de los neumáticos se mezcla con el de los escapes y los gritos de aliento no tardan en llegar.

Las picadas parecen tener ya un recorrido estipulado. Donde concluye la rotonda, Peralta Ramos tiene una pronunciada curva en bajada que la une con la Base Naval, donde se encuentra un semáforo. A veces la carrera comienza justamente en la bajada y concluye en el semáforo y otras veces, el mencionado semáforo es un simple punto medio y la picada finaliza cuando se regresa a esta misma rotonda. Los conductores generalmente bajo el efecto del alcohol, ascienden a sus motos o automóviles y la carrera comienza sin antes acelerar y hacer sonar los motores para intimidar al adversario.

Las apuestas son mínimas y van desde 20 a 50 pesos, aunque muchas veces se compite por más alcohol. Los jóvenes que no compiten, alientan a quienes lo hacen y apuestan también por el vehículo en mejores condiciones para ganar la picada. Cerca de las 2 de la mañana, los grupos se dispersan y los autos salen a toda marcha hacia Alem, donde con “la previa” ya realizada, solo resta entrar a los boliches para bailar, beber más y regresar a sus domicilios en condiciones que imposibilitarían manejar a cualquier conductor. Luego las famosas y polémicas irregularidades en los bares y veredas de Alem.

Los controles de alcoholemia se llevan a cabo, pero es imposible detectar a todos los conductores ebrios. Durante las picadas, la policía permanece ausente. Muchas veces cruza a los vehículos que superan los 130 km/h en las carreras, pero continúan en su camino y no toman medidas al respecto.

La cumbia, el alcohol, la marihuana y las picadas con o sin apuestas, es el tradicional escenario que esta rotonda ofrece cada fin de semana e incluso también durante la semana. ¿Dónde quedó la enorme bandera argentina que flameaba en este punto de la ciudad? Nadie sabe… ¿La policía desconoce estas picadas o no intenta tomar medidas al respecto? ¿Qué sucede con los reiterados accidentes por las picadas en esta zona? Todos parecen conocer la situación, pero nadie regula ni pone fin esta problemática. Jóvenes alcoholizados que corren carreras ilegales, apuestas clandestinas, venta ilegal de drogas y otras tantas infracciones… Y desde hace más de un año la situación se agrava y cada fin de semana aumenta el número de adolescentes en la rotonda. ¿Habrá que lamentar otra muerte por picadas para que se tomen medidas al respecto?

miércoles, 30 de abril de 2008

Negocio ilegal en Mar del Plata: Patentes truchas


¿Es posible distinguir entre una patente original y una copiada o ilegal? En 1993 el gobierno decretó que todos los autos deben llevar una patente con el actual formato de 3 letras y 3 números, a diferencia del antiguo modelo de una letra (generalmente la inicial de la provincia) y 7 dígitos posteriores. Matrículas simples de copiar, controles inexistentes y un negocio ilegal que conduce sin problemas en las calles de Mar del Plata.
La avenida Peralta Ramos (continuación de Independencia al cruzar Juan B. Justo) es famosa en la ciudad por ofrecer distintos servicios para automóviles. Estéreos, escapes, mecánica general, ópticas, neumáticos, cambio de aceite, chapa y pintura… Peralta Ramos cuenta con todo lo que un conductor puede requerir para poner en condiciones a su vehículo, incluso detalles innecesarios que personalizan a cada auto. Pero entre los repuestos y la cantidad excesiva de negocios al estilo Warnes, en esta avenida marplatense no todo es tan transparente. Más allá de la ausencia casi total de facturas al realizar un arreglo o una compra, varios locales venden patentes idénticas a las originales, pero ilegales. En las avenidas Jara y Colón tambien se realiza este negocio, aunque en menor proporción.

Para tramitar legalmente un duplicado de la patente original (por robo o extravío) se debe acudir al registro del automotor con la cédula verde y llenar un formulario para recibir 15 días más tarde la matrícula. Pero para obtener una patente trucha, basta con ir al negocio indicado y simplemente encargarla. Tres letras, tres números y 1 día o menos de espera. 30 pesos es el costo de la patente y 50 si se realizan ambas matrículas. La placa se encarga y un especialista se ocupa de realizar una idéntica a las originales.

No solo es un negocio ilegal, sino que los delincuentes pueden acceder a una patente supuestamente irrepetible para colocársela a un vehículo y salir a robar sin ser detectados por su dominio. La policía cuenta con un registro de todas las patentes, pero si existen placas ilegales o copiadas, la búsqueda de un vehículo determinado puede ser algo contradictorio.

Verdaderamente es imposible distinguir a simple vista entre ambos tipos de patentes. El mismo material, el color exacto, tipología idéntica y el escudo nacional con la inscripción “ARGENTINA”. En los controles policiales es muy difícil que se dude al respecto si la cédula verde concuerda con la placa.

Un negocio tan trucho como las patentes copiadas, que sucede en muchas ciudades del país. En Mar del Plata ha crecido notablemente e incluso existe un dato más que preocupante: solo en un comercio sobre Peralta Ramos, se realizan más de 5 juegos de matrículas por semana. Se desconoce si esta transacción es siempre hecha por delincuentes o bien por personas que deciden hacer una copia de su matrícula para reemplazar la que ya figura en sus vehículos. De todas maneras es ilegal la fabricación de estas placas, pero nadie parece tomar medidas en el asunto. Evitar la burocracia hoy es lamentablemente una opción, pero esto solo genera dinero en un mercado ilegal y que sin dudas trae consecuencias preocupantes.

La identidad del parque automotor de Mar del Plata está en juego. ¿Qué cantidad de dinero mueve este negocio? ¿En cuántos locales de la ciudad se desarrolla? ¿Quién debería tomar cartas en el asunto? Negligencias sin límite, negocio, patentes truchas y más irregularidades Fuera de Kontrol.


jueves, 17 de abril de 2008

Más violencia escolar: esta vez en Mar del Plata

Esta ola de violencia en la que todo parecería estar permitido, parece haber llegado a Mar del Plata. El martes por la noche, a la salida de la Escuela Media 31 en su turno noche, dos alumnas se golpearon fuertemente. Una de las jóvenes recibió violentos golpes en la cara y la policía debió acudir para solucionar el conflicto y enviar a cada una de las adolescentes a sus domicilios.

En Buenos Aires ya dejó de ser noticia que un alumno golpee a su profesor o que distintos bandos se peleen a la salida de clases. Luego aparecen los videos en YouTube, los comentarios en los fotologs... historia conocida. Parece ser una competencia entre quién obtiene el mejor video, quién pelea mejor y quien capta mayores elogios tras la pelea. Como no existen medidas que castiguen el accionar de estos jóvenes, en la ciudad de "todo permitido" la violencia crece a diario y nadie parece tomar cartas en el asunto.

Quizá lo sucedido en Mar del Plata sea un hecho aislado, pero casualmente se produce en un período en el que la violencia escolar parece haber alcanzado su punto más alto. Pero para noticia de muchos, ese mismo día en el que ocurrió la pelea en la Escuela Media 31, en la Escuela Secundaria 45, un alumno amenazó de muerte a su maestro y a un compañero al entererse de que podría se expuesto por mala conducta.

¿Es esto normal o nos estamos acostumbrando a enterarnos de cosas que deberían sorprendernos por completo? ¿Qué o quién es el causante de esta misma violencia? ¿Es esta problemática entre adolescentes el reflejo de una sociedad violenta, impune y desvergonzada? ¿Cuál es la solución para que dejemos de herirnos y matarnos entre nosotros?

Los accidentes de ruta, los delitos, las negligencias sociales, el estrés y los pequeños inconvenientes económicos que tiene nuestro país parecen no ser suficientes para generar el caos en la Argentina y quizá por eso ahora la violencia se ha vuelto moda y nada parece hacerla desaparecer o retroceder.

¿En Mar del Plata también? al parecer no nos escapamos de la realidad y somos el reflejo de lo que sucede en cada escuela. Ya sea en una institución privada o estatal, la violencia se convierte en un componente más de la educación, que no se toma pausas y que avanza también en nuestra ciudad. Es lamentable el nivel de violencia, es triste ver en lo que nos hemos convertido y son irreparables las consecuencias que día a día nos autoprovocamos. ¿Hasta cuándo?

miércoles, 16 de abril de 2008

Mar del Plata renegocia su deuda con la provincia

El gobernador Daniel Scioli llega a Mar del Plata para renegociar la deuda que el municipio mantiene con la provincia. El monto de la misma actualmente alcanza los 92,6 millones de pesos y tras la negociación, el plazo para pagarla (que concluía en el 2013) se extenderá hasta el 2018, ahorrándole así 5 millones por año a la ciudad.

La deuda creció principalmente durante la segunda gestión del ex intendente Elio Aprile, cuando se solicitaron más de 80 millones para financiar el proyecto "Mar del Plata 2000". Las negociaciones entre Katz y la provincia no llegaron a buen puerto y actualmente Gustavo Pulti parece haber llegado a un acuerdo con el gobernador de la provincia de Buenos Aires. El total de la deuda no se modifica, pero sí el plazo para financiarla.
Mar del Plata pagó más de 23 millones durante el 2007 para saldar parte de la deuda (que fue pesificada), pero tras esta modificación en el plazo, la ciudad se ahorrará al menos 5 millones por año hasta terminar el pago.

Daniel Scioli aprovechará para entregar distinciones, comunicar su aporte económico para con la próxima Feria del Libro en la ciudad y juntarse sin dudas con su amigo Iglesias, propietario del multimedio marplatense.
El gobernador está construyendo con tiempo su camino a las próximas elecciones, para lo cual debe captar adeptos y mantener sólidas relaciones con funcionarios y empresarios de toda la provincia.
¿Y que sucede con el fideicomiso? Scioli tratará también este tema con el intendente municipal Gustavo Pulti y acelerará los trámites para ponerle fin al debate.

Si los baches son tapados gracias a la "colaboración" de Daniel Scioli, ¿Gustavo Pulti podría ganar un mayor número de adeptos en la ciudad por terminar lo que Daniel Katz dejó inconcluso? Con el emisario a punto de ponerse en marcha (como siempre), la ferroautomotora siempre en debate y el posible fideicomiso, Daniel Scioli repartiría una gran cantidad de dinero de la provincia de Buenos Aires en Mar del Plata y Pulti podría resultar favorecido.

Quizá sea hora de trabajar o tal vez nos encontramos ante nuevas promesas... más de lo mismo (ver Olvidar, reprimir y justificar). Con la renegociación en marcha y Scioli repartiendo dinero en toda la provincia, no sorprende que el gobernador se reúna con el dueño de La Capital para hablar de negocios. ¿Qué rol juega el gobernador exactamente? ¿Hasta dónde pretende llegar en la ciudad y en el gobierno? Scioli vuelve a correr a gran velocidad... esperemos que esta vez no sufra ningún accidente. Tal vez una lancha fugaz pueda derribar a uno o dos pingüinos que andan nadando por ahí...

viernes, 11 de abril de 2008

La avenida de los pulloveres y los asaltos

La Avenida Juan B. Justo, se ha hecho famosa en los últimos años no solo por sus sweaters, su ropa y sus precios, sino por los constantes robos que sufren los comercios. Robos, asaltos a mano armada, motoqueros que rápidamente escapan con la recaudación del día de ciertos locales y muchas historias publicadas en los medios locales. Si bien cada vez hay mayor número de efectivos policiales, la delincuencia no deja de pasear por esta avenida.

Hace varios años que escuchamos hablar de múltiples robos en esta zona y ya sea con violencia o no, los empleados de los locales son sorprendidos y los delincuentes se dan a la fuga con dinero y/o mercadería. Después del verano se ha incrementado la cantidad de policías presentes en la zona en varias esquinas de la extensa avenida comercial. Sin embargo los asaltos no han amainado demasiado. “No sé para qué está la policía si nos siguen robando como si nadie controlara nada”, afirma Mariela Teijeiro, empleada de un local de abrigos en Juan B. Justo. Distintos comerciantes expresaron su disconformidad con el nivel de protección que tienen, más allá de los policías presentes en las esquinas. Muchos parecen dar el brazo a torcer y sostienen que la policía no es culpable sino que es la sociedad la que cada día genera más y más delincuentes. Otros más críticos culpabilizan a la policía y los denuncian como responsables de los robos. Las opiniones son encontradas, los policías conversan y custodian algunas calles, pero los robos continúan a diario.

“Me robaron 3 veces en 15 días, y al local de enfrente le pasó lo mismo”, declaró Ignacio Tulio, propietario de un local de ropa femenina de Juan B. Justo. Es decir que la situación es crítica ya que si bien la policía custodia las calles, los robos no cesan ¿Dónde está la falla por la que se filtran los robos? La policía sostiene que hace su mayor esfuerzo por controlar a quienes pasan por la avenida, pero sin lugar a dudas hay delincuentes que se les escapan. Muchas veces los asaltos han sido frustrados por el accionar de la policía pero generalmente, logran escapar con la recaudación y con mercadería que según los empleados, saben elegir muy bien.

¿Por qué la policía no consigue cumplir el objetivo de brindar seguridad en la avenida Juan B. Justo? ¿Quién se hace responsable de las constantes pérdidas que sufren los comercios? Preguntas y más preguntas que transitan la avenida de mañana, por la tarde y durante la noche, con respuestas inconexas que son robadas por los mismos delincuentes que la policía no puede controlar. Hace meses que Juan B. Justo parece zona liberada, avenida desprotegida, inmersa en un grave conflicto, más que nunca Fuera de Kontrol.

viernes, 4 de abril de 2008

Verde, rojo y amarillo a destiempo

Colores que a diario vemos en las calles por distintas razones. Ropa, accesorios y banderas en homenaje al reggae o bien a la cultura rastafari. Pero más allá de la apreciación musical, existe un grave problema que también luce estos tres colores en nuesta ciudad.

Por momentos somos conductores y en otros simples peatones y sin duda, la desincronización en los semáforos es algo que nos sofoca día tras día en Mar del Plata. Estos indicadores de tránsito (que muchas veces no son respetados ni por la misma policía), deberían estar en sincronía a lo largo de una misma avenida. Sin embargo en nuestra ciudad son contadas con una mano las calles y avenidas cuyos semáforos se encuentran medianamente sincronizados.

La avenida Juan B. Justo posee actualmente más de 15 semáforos entre Martínez de Hoz (barrio Puerto) y Champagnat (barrio el Gaucho). Existen días casi mágicos donde solo 3 de estos mismos semáforos se encuentran sincronizados, ya que durante los demás días el tráfico a veces acelerado y a veces lento, debe detenerse en cada semáforo ya que estos se encuentran a destiempo. Esto no solo puede confundir a los peatones y conductores sino que retrasa inútilmente el tráfico todos los días, excepto cuando el sistema de los semáforos deja de funcionar y su luz amarilla se vuelve intermitente. En estos casos no hay conductor que se detenga para permitir el paso de peatones que quieran cruzar esta avenida, la cual es una de las más anchas y transitadas de la ciudad.

En la avenida Luro, sucede prácticamente lo mismo con algunas excepciones. Desde Jara hasta H. Yrigoyen, generalmente los semáforos están mal sincronizados y el tránsito se vuelve lento y tedioso. Desde el palacio municipal en H. Yrigoyen y Luro, hasta la costa, estos indicadores de tránsito funcionan medianamente bien aunque existen días en los que su funcionamiento no es el mejor.

Luego en avenidas como Independencia o Libertad, la sincronización entre los semáforos exige que el conductor transite a una velocidad altísima para no detenerse cada dos esquinas con el semáforo en rojo. Incluso a veces, hay quienes superan ampliamente los 70 km/h en estas avenidas y sin embargo no logran atravesar todos los semáforos en verde o al menos la mayoría de ellos.

Peatones disgustados, conductores indignados y hartos de respetar las señales de tránsito obligatorias a destiempo y el tráfico cada vez más tedioso y menos dinámico. La avenida Colón es una de las excepciones a este problema de luces y colores. ¿Está bien que sorprenda por la sincronía entre los semáforos cuando esto debería ser así en todas las avenidas de la ciudad?

Es decir que las avenidas no se encuentran con sus luces verdes, amarillas y rojas en el tiempo correcto y esto solo impide la normal circulación de los marplatenses. La situación se torna aún peor en el centro, el puerto, Constitución y otras zonas mal reguladas de la ciudad¿Qué nivel de inversión es el necesario para que quienes regulan el tráfico ordenen estas luces intermitentes que nos señalan cuándo debemos avanzar y cuándo detenernos?¿Es un problema extremadamente complicado como para solucionarlo?

Durante la noche, pareciese que estos semáforos cobran vida y se dividen en dos grandes equipos. Los invisibles y los intermitentes son quienes por las noches regulan el tránsito en la ciudad. El primer grupo es aquel que los conductores no ven o bien ignoran para circular con mayor velocidad sin detenerse, evitando así frenar en cada esquina bajo la luz roja. Los intermitentes son aquellos que “se cortan” y solo su luz amarilla parpadea fuera de servicio.

Controles policiales en distintos rincones de la ciudad (ver controles policiales descontrolados: punto y coima), estacionamiento restringido en varias calles del centro marplatense, al menos una decena de grúas a la expectativa de levantar autos para “regularizar el tránsito” (y recaudar algo de dinero), calles cortadas o con grandes baches que perjudican el tránsito (ver las calles de mi ciudad), innumerables espacios reservados para estacionamiento… ¿Qué sucede con el tráfico en Mar del Plata? Si pareciese haber tanto interés social por regular el tránsito ¿Por qué no se procede a sincronizar los semáforos como sucede en muchas otras ciudades del país y del mundo?

Naturalmente en Buenos Aires, no todas las luces verdes, amarillas y rojas están en sincronía pero de alguna manera de entendible por el inmenso tamaño de la ciudad. Y sin embargo, muchas avenidas de Capital Federal se encuentran con sus semáforos perfectamente ordenados, lo cual permite estructurar el tránsito de alguna manera.

La situación en Mar del Plata debe cambiar sin lugar a dudas. Y vale la pena repetir la pregunta: ¿Por qué no se sincronizan las luces si pareciese existir tanto interés por ordenar el tránsito?¿Será porque nadie podrá incrementar su recaudación por esta sincronización? ¿Es más redituable colocar multas a quienes cruzan con la luz en roja ante el hartazgo de deber detenerse en cada esquina? Quizá debemos tomar nosotros las riendas y cambiar las luces de los semáforos como el caso del conductor estadounidense presente en el link del artículo al final de esta nota.

Conflictos locales que generan grandes problemas en la normal circulación de vehículos a pesar de su simple solución sin llevar a cabo. Así como la calidad de vida de los marplatenses y su desarrollo individual se cruza con obstáculos que detienen su avance y progreso, vehículos de toda índole son detenidos esquina tras esquina por una luz roja tras otra. ¿Será que no quieren que los marplatenses avancemos? ¿Qué cada obstáculo en las esquinas evita que continuemos con nuestro camino a normal velocidad? Parece que bajan la barrera para que nos estanquemos y permanezcamos donde hoy estamos, que un cartel de STOP se presentase cada 100 metros y que las calles de Mar del Plata estén teñidas de rojo, amarillo y verde… rojo principalmente. Rojo que detiene, rojo que enfurece y rojo que genera caos permanente en el tránsito marplatense “fuera de kontrol”.


Artículo relacionado: "Conductor multado con 50 dólares por cambiar las luces de los semáforos"

viernes, 28 de marzo de 2008

Campo Vs. Gobierno: ¿Quién dará el brazo a torcer?

“Aun si el mundo fuera a estallar, yo igual plantaría un manzano”
Martin Luther King

Más de 16 días lleva el campo emitiendo su “reclamo” al gobierno con el fin de reducir el nivel de las retenciones y de recibir un aumento en los subsidios para los pequeños y medianos productores rurales. Los últimos dos discursos de la presidente Cristina Fernández de Kirchner (con su tradicional carisma ante sus seguidores), solo enfurecieron más al campo y no se consiguió llegar a un diálogo pacífico entre el gobierno y los ruralistas. ¿Quién dará primero el brazo a torcer?

Productos de alta rotación como la carne, ciertas verduras, el pollo, los huevos y obviamente los lácteos ya han comenzado a faltar en las góndolas de todo el país. Mar del Plata naturalmente no es la excepción y los grandes supermercados de la ciudad así como los pequeños comercios ya perciben la escasez de productos. Alberto Pellegrini, titular de la Organización de Consumidores Argentinos, afirmó que hablar de “desabastecimiento” es un término demasiado dramático para el momento pero no descartó su preocupación en la problemática relacionada a la falta de ciertos productos en los comercios.

De todos modos la situación es mucho peor en otras tantas ciudades, unidas a Buenos Aires y a otras zonas de producción por rutas comerciales. A pesar de que la ruta 2 no es meramente comercial, en Mar del Plata, la escasez de lácteos y carnes ya puede observarse en los grandes mayoristas distribuidores (ver Semana Santa: imposible disfrutar).

Cerca de las 19.30 del jueves finalizó el discurso de Cristina Fernández de Kirchner, donde intentó calmar las aguas al proponer el diálogo, siempre que los manifestantes levanten el paro y los cortes de ruta. Tras la finalización de su discurso, los ruralistas inmediatamente repudiaron las palabras de la presidenta electa y reforzaron las medidas de fuerza para continuar con el paro por tiempo indefinido (al otro día el campo decidió levantar el paro). Una cuestión esencial es que el gobierno y el campo hoy en día hablan diferentes idiomas. Kirchner habló de la masiva producción de soja en todo el país, la cual impide que las parcelas se utilicen para cosechar trigo, maíz o bien para desarrollar la ganadería. Esta producción de los sojeros, es exportada en más de un 93% en el mercado internacional. Es decir que una gran parte de las hectáreas de nuestro país son exclusivamente para trabajar y exportar la soja. Esto genera que los ingresos sean exclusivamente para los productores (con las reconocidas retenciones en aumento), que la carne y el maíz sufran un aumento debido a la menor cantidad de productores que existen y por último que el mercado interno no pueda satisfacerse por completo, razón por la cual nuevamente vuelven a incrementarse los precios. Las retenciones han crecido sin lugar a duda durante los últimos 3 meses en la Argentina y los dirigentes políticos tienen sus razones o excusas para justificar el debido aumento.

Del otro lado de la vereda, o mejor dicho en el medio de la ruta, están los productores rurales con sus razones lógicas para emitir los correspondientes reclamos. Un menor índice de crecimiento durante el último año, escasez de subsidios para los pequeños y medianos productores entre los que encontramos tamberos y ganaderos principalmente y un nivel de retenciones con 14% de aumento en el último período antes y durante la cosecha. Sin subsidios suficientes, sin la debida inversión y con el nivel de las retenciones, el campo comenzó a obtener menos ganancias y a salir perjudicados. Más allá de proponer una reforma agraria o de cortar las rutas nacionales, el reclamo del campo es aceptable siempre que no perjudique la libertad de la sociedad para transitar libremente por el territorio nacional, así como la Constitución estipula. Sin embargo es muy valioso que la sociedad rural y los productores de todo el país (los que invierten miles de pesos en fletes y los que están cerca de la ciudad), se hayan agrupado en muchas provincias del país para hacerse oír bajo un mismo pedido de igualdad y trabajo. Quizá no es la manera indicada porque su medida de fuerza repercute directamente en la sociedad y no en el gobierno, pero es aquí donde nuestros gobernantes deberán encontrar el camino más viable para evitar un mal mayor y ponerle fin al conflicto.

El campo y el gobierno hablan estos dos idiomas diferentes y no parece haber traductor que logre hacerlos dialogar pacíficamente. Se pidió que primero se levante el paro para llegar al diálogo, mientras que el campo exigió un descenso en las retenciones para permitir la libre circulación en las rutas y evitar que el problema siga intensificándose.

Una guerra de verdades y mentiras, de patriotismo y oportunismo político. Un conflicto sociopolítico entre un poderoso sector económico de nuestro país y el gobierno nacional hace meses renovado, que no parece tener mediador ni pronta solución. Mientras el diálogo continúe ausente, los productos seguirán faltando en las góndolas y los productores continuarán en "guerra" con la Rosada. Quizá retroceder no es un símbolo de debilidad, y sentarse a dialogar tampoco terminará con los beneficios que el campo ha obtenido después de tanta lucha en la historia del siglo XX. ¿Quién dará primero el brazo a torcer? ¿Cuál es la solución más viable al conflicto? ¿Quién debería intervenir? ¿Hasta cuando el campo enfrentado al gobierno? Un nuevo dilema entre perder libertad y apostar al futuro del progreso de la República Argentina.

"Sólo existe un sentimiento mayor que el amor a la libertad: el odio al que te la quita"
Ernesto Che Guevara

domingo, 23 de marzo de 2008

Semana Santa: Imposible disfrutar

Un nuevo fin de semana para disfrutar en familia, que tradicionalmente trae problemas cada año. Cuando Semana Santa se aproxima, centenares de familias planean un viaje de placer para escapar del trabajo y lo cotidiano. Pero quienes escaparon de Buenos Aires para intentar disfrutar de unos días en Mar del Plata o en distintos puntos turísticos, chocaron con innumerables obstáculos que impidieron disfrutar de unas mini vacaciones.

Con las estaciones de micro fuera de control, repletas de personas que anhelaban viajar, los problemas no tardaron en llegar. Para salir de Buenos Aires, Panamerica, General Paz y posteriormente Ruta 2 se habían convertido en un caos total. Llegaron los primeros accidentes por excesos de velocidad, fallas mecánicas, inadecuado descanso de los choferes y el mal tiempo, daban inicio a un fin de semana largo y trágico.

Pero surgiría un pequeño problema en las rutas de todo el país. Miles de trabajadores del campo habían decidido cortar el camino, obstruyendo el paso de los turistas y viajantes, para protestar por la situación económica que el sector rural se encuentra atravesando. Con las maquinarias sobre la ruta y las camionetas 4x4 cortando la calle, comenzó un nuevo caos entre quienes protestaban y quienes pretendían pasar para llegar al destino turístico. Insultos, atropellos, opiniones encontradas y mucha intolerancia fue lo que aumentó la temperatura sobre el asfalto. Trabajadores de un sector de alta retribución económica con una actual nefasta relación con el gobierno de turno, eran instigados por familias de todas las clases económicas que intentaban llegar a Mar del Plata y al resto de los puntos turísticos de la costa.

Una vez atravesada la barrera, los recién llegados comenzarían a luchar con los precios de los alquileres por fines de semana y con la inundación en Mar del Plata del día miércoles donde tras 30 minutos de lluvia, distintos puntos de la ciudad quedaron totalmente anegados.

Tras la tensión y el posterior intento de relajación al comprender que ya estaban de vacaciones, era hora de hacer las compras. Durante el jueves y viernes, a pesar de los altísimos precios que hace semanas vienen subiendo, la situación era medianamente normal. Pero rápidamente comenzaría a notarse la falta de trabajadores en el campo y el posterior impedimento de la llegada de camiones de este sector a las ciudades. Sancor no pudo abastecer a todo Mar del Plata y La Serenísima escatimó notablemente en la cantidad de leche entregada con el aparente rumor que se refería a que durante la próxima semana faltará leche y productos lácteos con mayor intensidad. La carne sufrió un aumento y solo tres grandes frigoríficos de Mar del Plata controlaron los precios y la cantidad de mercadería entregada, donde también se apreció la falta de carne en los supermercados.

Con un viernes santo no tan santo en el que muchos no comen carne, los moluscos habían sufrido las consecuencias de la marea roja y un fuerte aumento había tenido el valor del pescado como suele acontecer para esta época. Ciertas verduras comenzaron a faltar en los comercios, los pollos aumentaron su valor y eran entregados en menores cantidades, la carne fue totalmente insuficiente y el aceite casi un fantasma en las góndolas. ¿Y ahora que comemos? ¿Huevos? Principalmente había huevos de chocolate, porque los huevos fueron otros de los productos que tras el paro en el campo, comenzaron a faltar, con un posterior aumento en su costo.

Quienes intentaron evadir problemas y permanecer en Buenos Aires, debieron afrontar una fuerte tormenta con caída de granizo que derribó árboles y anegó las calles, dificultando un simple fin de semana largo. Es decir que ni en casa, ni de vacaciones, el fin de semana pudo desarrollarse en paz y tranquilidad.

Semana Santa se convirtió en un caos por completo. Precios descontrolados, desabastecimiento de productos, el campo de paro, las rutas nacionales cortadas en varias provincias del país, el mal clima, el valor de los alquileres y la cantidad de accidentes en las calles con muertos y heridos en varias ciudades (sin contar los robos, el precio del dólar, la inseguridad y la ineficiente seguridad – ver "Controles Policiales Descontrolados: punto y coima" – en toda la provincia), fue el nefasto paisaje que la “Semana Santa” nos dejó. Atrás quedó el disfrutar en familia, el hecho de degustar varios exquisitos huevos y roscas de pascua y la paz que debería trasmitir un tradicional fin de semana largo en todo el país. Más largo que de costumbre ya que el lunes es feriado (aunque muchos desconocen el aniversario del golpe militar de 1976) y los turistas podrían disfrutar por completo de los atractivos de Mar del Plata, con un clima estable y despejado durante los días de descanso.

El conflicto en el campo no parece tener pronta solución y continuará el desabastecimiento mientras el gobierno no otorgue una respuesta convincente. El estrés debía disolverse durante el fin de semana largo, pero claramente la situación produjo que sucediese lo contrario. Sin ganas de quedarse, sin ganas de volver… los miles de turistas emprenderán este lunes el regreso a casa, donde deberán atravesar nuevamente la pared de camionetas 4x4 de los “manifestantes” que no toleran más la situación. ¿Está bien que el campo proteste de esta manera? La libertad de expresión y acción termina donde se choca con la libertad de los demás. De esta manera es imposible convivir, es dificultoso vivir y los intereses heterogéneos no son oídos pues los reclamos no están bien direccionados. ¿Cuántas familias trabajadoras pudieron disfrutar de la tranquilidad de Semana Santa? El año recién comienza, las modas van cambiando, y las problemáticas sociales… exactamente las mismas.

Carentes explicaciones, negligente es el accionar y el caos económico fuera de control. Es el dilema del poder, los intereses por los recursos, el exceso de ignorancia en la falta de conocimiento, y la ausencia de cordura en la locura más ética… de la cultura más corrompida.

lunes, 17 de marzo de 2008

Controles policiales descontrolados: punto y coima

Pasadas las 15 hs, dos camionetas de la policía federal se encontraban a un lado de la calle a pocos metros del Campig El Faro, sobre Ruta 11, para detener ciertor automóviles con el fin de realizar un simple control. Registro, seguro, tarjeta verde y una pequeña multa ante cualquier leve infracción. Es ese mismo horario, sucedía exactamente lo mismo en la intersección de Juan B. Justo y Buenos Aires, donde los vehículos que eran detenidos eran motos preferentemente. En Tucumán y la avenida Paso (a pocos metros de la otra barrera policial), se llevaba a cabo el mismo control. En Tucumán y Avellaneda, en Santa Fe y Alberti y seguramente en algunos puntos más, la policía se encontraba “trabajando” y haciendo simples controles con el supuesto fin de regular el tránsito.

Podría pensarse que el motivo de tantos efectivos policiales, se debería a la búsqueda de algún auto en pedido de captura, pero la misma policía negó esta posibilidad y se afirmó que eficientemente era un tradicional control de rutina. ¿Quién da la orden de salir a realizar tantos controles a la misma hora en Mar del Plata? ¿Es necesario destinar tantos efectivos para esta tarea o sería más eficiente que protejan a los comercios de los constantes robos en la ciudad?

Esos mismos controles se mantuvieron en Mar del Plata durante 3 días, aunque con cercanos cambios de posición. Más allá de que algunos conductores entrevistados habían sido detenidos 2 y hasta 3 veces en una misma hora, y que más de uno coimeó a un policía para saldar su falta de seguro u otra infracción, vale la pena repetir la pregunta ¿Tantos efectivos para esta tarea? ¿Para qué?

Es de público conocimiento que la policía recibe poco dinero para patrullar en las calles y esta es una de las causas por las que deben salir a “trabajar” y hacer controles muchas veces con el fin de recaudar dinero, en lugar de hacer multas. Suena paradójico, pero existen policías que lo reconocen sin titubear. 20 o 30 pesos y algunas monedas sobre el auto, alcanzan para que la policía deje pasar por alto la falta de seguro, o que este haya vencido días atrás. Lo más trágico es que no es novedad que la policía acepte dinero para no hacer multas en Mar del Plata. ¿Es peor que la gente en este país evite ciertos gastos del auto con coimas o que la policía acepte este mismo dinero para no labrar un acta o emitir una multa? ¿Qué pasó con las cámaras fotográficas que iban a instalarse en puntos estratégicos de la ciudad para detectar a quienes cometían una infracción?

Por último un dato que solo deja un sentimiento de impotencia ante las fuerzas policiales. El mismo día de los controles policiales, un local de computación a pocos metros de Juan B. Justo, fue asaltado por dos menores que escaparon con la recaudación del día y una casa en la que viven dos ancianos en el barrio San José fue saqueada por delincuentes sin dejar rastro.

¿Es inseguro vivir en Mar del Plata? ¿Está bien distribuida la escasa seguridad con la que contamos? Lo seguro es que durante esos mismos 3 días, hubo más de los 4 controles policiales mencionados. Lo seguro es que en ese mismo horario, hubo más de los 2 robos antes notificados. Lo seguro es que la policía no estaba cumpliendo su rol eficientemente. ¿Zona liberada? ¿Controlar el tránsito para conseguir dinero a cambio? ¿Cuánto dinero se recauda por día en controles policiales? ¿Quién decide que se realicen tantos controles en un mismo horario y que varios automóviles sean detenidos 2 veces durante su regreso a casa? ¿Cuántos robos pudieron haberse evitado con una distribución policial más eficiente y regulada? Las preguntas alcanzan para llenar un simple blog, las respuestas… ni siquiera ocupan una efímera línea de comentario.

sábado, 15 de marzo de 2008

Olvidar, reprimir y justificar

La ilusión de cambio ante una propuesta que mejore nuestra convivencia, nuestro bienestar o a nuestra ciudad, es un sentimiento casi imposible de no sentir. Al surgir un problema que perjudique a la ciudad, nuestros dirigentes (tras quejas, reproches, colecta de firmas, protestas, cartas y mucha desesperación), suelen prometer o proponer una solución o un proyecto para solventar ese mismo problema. Pero la desilusión comienza sin lugar a dudas, cuando las promesas no se cumplen.

120 Millones de pesos supuestamente invertidos por capital del Estado y capital privado de empresas para la Estación Ferro-automotora de la que aún nada vimos. Miles de pesos para construir el Emisario Submarino todavía en tratamiento. El basural, el predio de la ex Villa de Paso (y el traslado de las familias), el conflicto de las playas del sur, el predio del ex estadio de Aldosivi en el Puerto de la ciudad, el asfaltado de las calles (ver las calles de mi ciudad) y otros problemas aún sin resolver para los cuales nos han hecho promesas. Promesas que serían soluciones si tan solo se llevasen a cabo y se cumpliesen.

Ante el reclamo popular, la reacción inmediata del gobierno local es ofrecer una humilde propuesta que ilusione a los marplatenses, prometiéndoles así un cambio o una mejora. Pero la memoria parece fallarles a muchos dirigentes políticos y comienzan a olvidar, a reprimir lo que propusieron y a justificarse con ideas a futuro. “En 3 meses comienzan las obras de la Ferro-automotora”, “En diciembre de 2006 la Ferro-Automotora finalizará su construcción”, “En abril de 2007 el Emisario Submarino comenzará a funcionar”, y luego al acercarse las fechas, se coloca un nuevo futuro plazo con una posterior excusa que calme las aguas. Más allá de la falta de ideas, lo que provoca dolor es la desilusión. Esa misma que sentimos cuando los meses pasan y la ciudad que tanto queremos esta igual o peor que antes (factor que los turistas perciben, lo cual no es un hecho menor en una ciudad turística como Mar del Plata).

Es muy simple prometer si aquello que prometemos no lo cumplimos. Es aún más sencillo ilusionar al pueblo con propuestas sin hechos y todavía más fácil es desilusionar a toda una ciudad con la inoperancia. Porque es tremenda la impotencia o la falta de recursos, pero aún más triste y nociva es la inoperancia política. Aquella que promete y no hace, que habla y no construye, aquella que se hace oír pero ya nadie quiere volver a escuchar.

¿Cuándo comenzará el cambio en Mar del Plata? Si un cambio de gobierno parecería no hacer la diferencia, entonces ¿Qué debe suceder para que la situación cambie en la ciudad? Las obras en la calle Sarmiento se demoraron semanas y hasta meses, las obras en la Ferro-automotora aún son una utopía, el tren bala… ¿realmente es necesario? Algo está pasando, nada está cambiando y todos comenzamos a olvidar.

Quizá sea la misma sociedad la que deba hacer un cambio de 180º o tal vez el tiempo nos otorgue alguna solución. Pero mientras tanto, ante los problemas emergentes, nos seguirán prometiendo e ilusionando sin soluciones eficientes ni llevadas a la práctica. Es esperanza que se va perdiendo, es ira que entre los marplatenses va creciendo, es la impotencia de no poder resolver nada, es la inoperancia política la que detiene el crecimiento de la ciudad y es simplemente proponer un cambio en Mar del Plata, olvidar, reprimir y empezar a justificar lo injustificable.

viernes, 14 de marzo de 2008

Las calles de mi ciudad

A principios del 2007, el estado del asfalto y las calles aún sin asfaltar, ocupaban en los medios locales, un lugar importante que provocó el enfrentamiento de muchos marplatenses con la Municipalidad sin obtener ninguna solución. Se prometió el avance de las obras, una paulatina mejora en el estado de las calles y un lento proceso para asfaltar las calles de tierra y piedra en los barrios periféricos de la ciudad.

A mediados del mes de marzo del 2008, las calles céntricas se encuentran en el mismo estado de antes o aún peor. Pozos, baches, veredas rotas, fracturas en el asfalto... un bello decorado para quien transita a diario por las principales calles del centro. Aún peor continúa siendo el estado de las calles en los barrios más alejados. Son contadas con una mano las calles por las que se puede transitar en buen estado y sin disturbios. Pero el problema no es igual en todos lados, sino que va cambiando de barrio en barrio, como el estilo de la arquitectura.

En el centro hallamos constantes pozos y baches en Santiago del Estero, Corrientes, La Rioja, San Luis... para qué enumerarlas si todos pasamos por allì frecuentemente y vemos lo que sucede. Hacia el barrio Los Troncos, zona que se caracteriza por sus grandes chalets y bellos jardines, la situación no es muy diferente. En los cruces de calles, se escucha el sonido de los autos cuando golpean el suelo con la parte inferior o la gente que no puede cruzar en las esquinas por el estado de las veredas.

Hacia el sur de la ciudad, Puerto, Punta Mogotes, Faro, Alfar, Serena, San Patricio, Acantilados, el estado de las calles es aún peor, ya que sólo un pequeño porcentaje de las mismas se encuentran asfaltadas. No solo la lluvia que al mezclarse con la tierra origina pozos, barro y una barrera impenetrable para los autos, es un problema para el sur de la ciudad. Aún en días que no llueve y gracias a los precarios arreglos llevados a cabo por las sociedades de fomento que no parecen tomar riendas firmes en el asunto, los constantes pozos y las grietas perjudican y hasta impiden el normal tránsito de autos por la zona.

Primera Junta, El Progreso, Cerrito, El Jardín... zonas en las que las calles se encuentran igual o peor que en el resto de Mar del Plata. Hace años esta zona se inundaba o bien se formaban enormes charcos por el mal estado en el que se encontraban. Hoy continúa sucediendo esto, solo que con o sin lluvia, muchas de las calles por las que deberíamos poder transitar libremente, se han vuelto imposibles de atravesar por el estado mismo en el que se encuentran.

Propuestas que no se hacen oír, respuestas y soluciones inexistentes, escasos y precarios arreglos que solo estropean más el estado de las calles y un asfalto cada dìa más deteriorado y menos cuidado por las autoridades. ¿Es esta la Mar del Plata que todos queremos para vivir, trabajar y pasear? ¿Nos es placentero transitar por calles que deterioran nuestros automóviles? ¿Es positivo que nos acostumbremos a transitar solo por aquellas calles en regular estado? Las sociedades de fomento no toman cartas en el asunto, la Municipalidad y nuestros dirigentes políticos hacen oídos sordos al problema adjudicando que el capital para solventar el problema es muy elevado y que existen otras prioridades. Entonces nos quedaremos de brazos cruzados esperando a que los automóviles ya no puedan transitar y el asfalto termine quebrándose por completo. Ya se ha terminado la "vida legal" de muchas de nuestras calles y avenidas, pero la inversión para revertir esto no es la que mejora la situación.

¿Soluciones? ¿Proyectos? ¿Ideas a futuro? ¿Cambios? ¿Alternativas? Nada por ahora, solo preguntas, veredas y calles rotas, insultos de los conductores y los amortiguadores tan deteriorados como nuestra paciencia... esperar y esperar lo que no sabemos si algún día sucederá.